Sao Paulo, 27 dic (EFE).- El vicepresidente de Brasil, José Alencar, hospitalizado desde el pasado miércoles por una hemorragia digestiva, ha sido sometido a una hemodiálisis y continúa en estado estable dentro de la gravedad, informaron hoy fuentes médicas.
Alencar, quien permanece ingresado en la unidad cardiológica de un hospital de Sao Paulo, presenta "estabilidad de su cuadro clínico", según un comunicado del centro médico.
Uno de los doctores que atiende al vicepresidente, Roberto Kalil, aseguró que en estos momentos Alencar no está en condiciones de asistir a la investidura de la presidenta electa, Dilma Rousseff, que tendrá lugar en Brasilia el próximo sábado, aunque no descartó que para la fecha se encuentre en mejor estado.
"El no debe ir. No puedo decirlo oficialmente, pero si fuera hoy no está en condiciones de ir. Él prácticamente sólo habla sobre eso (la ceremonia de investidura)", precisó Kalil, citado por medios locales.
Ayer el ministro de Hacienda, Guido Mantega, visitó al vicepresidente y se mostró confiado en que participará en el acto de investidura.
"Creo que él (Alencar) tiene condiciones (de asistir a la investidura) porque se está recuperando. No es una opinión médica, evidentemente, pero por la lucidez creo que él va a tener condiciones de estar allá (en la posesión)", afirmó Mantega.
Alencar, de 79 años, fue internado de urgencia el pasado miércoles en el Hospital Sirio-Libanés como consecuencia de una hemorragia digestiva, relacionada con el cáncer abdominal que sufre desde hace más de una década.
El político, quien presenta un delicado estado de salud y ha pasado por quirófano en 17 ocasiones en 13 años, es propietario de la multinacional textil Coteminas, fue elegido vicepresidente en 2002 y reelegido cuatro años después como compañero de fórmula de Luiz Inácio Lula da Silva.
