Tegucigalpa, 14 dic (EFE).- Miles de pobladores de comunidades del Caribe de Honduras están aislados desde hace varios días por el bloqueo de una carretera por campesinos que protestan contra el Gobierno, denunciaron hoy autoridades de la zona.
Trujillo, Santa Fe y otras localidades del departamento de Colón llevan unos 10 días sin recibir alimentos, combustibles y otros suministros, dijo a periodistas la gobernadora Giselle Padilla.
"Es alarmante lo que nos ocurre", enfatizó la gobernadora de Colón, quien subrayó que esas comunidades están prácticamente "secuestradas" por los campesinos.
Los manifestantes exigen que el Gobierno retire las fuerzas de seguridad de varias fincas que aquellos invadieron y reconstruya un puente en la zona, entre otras demandas, según medios locales.
Padilla aseguró que ella pudo salir ayer de Trujillo por una vía alterna para ir a Tegucigalpa e informar del conflicto a funcionarios del Gobierno que preside Porfirio Lobo.
El alcalde de Trujillo, José Antonio Laínez, señaló a medios locales desde esa ciudad que la situación es "insostenible" porque ya "son 10 días de tomas" en la carretera que comunica el sector con el resto del país.
Los campesinos "nos tienen convertidos en una isla en tierra firme" y a causa de ello "no hay suministro de combustible", por lo que "casi el 70 por ciento de los vehículos están paralizados", además de que "no hay medicamentos, ni víveres", aseguró.
Asimismo, las actividades de exportación e importación por Puerto Castilla, cercano a Trujillo, están paralizadas, añadió.
Según medios locales, en Trujillo el comercio está paralizado y algunas empresas ya han despedido empleados por la inactividad.
El bloqueo también afecta a aldeas del interior del departamento de Colón y poblados costeros aledaños a Trujillo y Santa Fe, muchos de ellos habitados por garífunas o negros.
La gobernadora y el alcalde demandaron que las autoridades desalojen pronto a los manifestantes para que el problema no siga agravándose.
El ministro hondureño de Seguridad, Oscar Álvarez, aseguró a periodistas que los campesinos serán desalojados pronto si no se resuelve el conflicto por la vía del diálogo.
Los campesinos que bloquean la carretera son miembros de un movimiento que hace varios meses ocupó unas nueve fincas de terratenientes y agroindustriales en el sector del Bajo Aguán.
Policías y militares desalojaron pacíficamente seis fincas en las últimas semanas, y se dialoga para que los campesinos desocupen las otras tres, según fuentes de la Policía Nacional en Tegucigalpa.
El presidente hondureño, Porfirio Lobo, denunció hace varias semanas que en el Bajo Aguán se detectaron armas de grueso calibre y la salida de hondureños de esa zona a recibir entrenamiento en lucha armada en el extranjero.
