Barcelona, 10 dic (EFE).- El doctor Pedro Alonso, experto mundial en vacunas, considera una "irresponsabilidad gigantesca" que algunos padres no vacunen a sus hijos contra enfermedades casi erradicadas como el sarampión.
El doctor Alonso ha realizado esta advertencia al presentar el Instituto de Salud Global de Barcelona como sede del secretariado Internacional de "La Década de las vacunas", un proyecto global de vacunación que impulsan organismos como la OMS, UNICEF y la Fundación Bill y Melinda Gates, que a principios de este año donó 10.000 millones de dólares en vacunas para los próximos diez años.
El nuevo secretariado internacional, del que Alonso es codirector, será el encargado de crear la hoja de ruta de las actuaciones que se llevarán a cabo en estos diez años y de coordinar a todas las partes implicadas
Alonso ha destacado que la actitud de ciertos grupos que por razones no científicas están contra las vacunas "son responsables de que se propague la transmisión de los patógenos y de que no se logre erradicar enfermedades como el sarampión o la polio, y que "en estos casos los poderes públicos deberían estar habilitados para actuar".
Al ser preguntado sobre el brote de sarampión aparecido el mes pasado en Granada, Alonso ha recordado que una enfermedad se erradica, como ha ocurrido con la viruela, cuando se interrumpe la transmisión, y que no vacunar causa un daño enorme desde el punto de vista de la salud pública y económico "porque obliga a que toda la población deba seguir haciéndolo".
En este sentido, ha recordado que la polio no se ha logrado erradicar por dos focos, uno en Nigeria y en el norte de la India, y que acabar con ellos costará más de 4.000 millones de dólares, además de vacunar para siempre si no se logran controlar, porque a su vez han provocado otros focos.
Respecto al proyecto internacional cuyo secretariado se radica en Barcelona, Alonso ha informado que pretende explotar al máximo el potencial de las vacunas y que entre sus objetivos está el movilizar iniciativas para que en los próximos diez años se eviten 4 millones de muertes gracias a las vacunas.
También quiere mejorar el acceso e incrementar la cobertura de las vacunas contra la difteria, tétanos, tosferina y sarampión en los países pobres, ampliar la cobertura de nuevas vacunas contra el rotavirus para acabar con las diarreas, y promover la vacuna contra el virus de papiloma, causante del cáncer de cuello de útero, que es la principal causa de muerte de mujeres en países en vías de desarrollo.
Para Pedro Alonso otro gran reto de este proyecto es completar la erradicación de la polio y del sarampión, que han provocado mucha discapacidad y muerte, ya que casi se ha terminado con la transmisión, aunque reconoce que será un esfuerzo desmedido.
Además, esperan que se promuevan vacunas contra 13 serotipos de pneumococo para acabar con las neumonías, responsables de miles de muertes de niños menores de cinco años en países pobres, porque la que se pone en los desarrollados no es efectiva para ellos.
Alonso ha insistido en que hace seis o siete años morían doce millones de niños, y ahora con las vacunas se ha reducido a ocho, una cifra contra la que hay que luchar.
El Instituto de salud Global de Barcelona está liderado por la Fundación La Caixa, entidad que hasta el momento ha aportado 11 millones de euros que han permitido inmunizar a 1,2 millones de niños en Camerún, Etiopía, Mauritania y otras países con la vacuna pentavalente que protege simultáneamente contra la difteria, tétanos, tosferina, neumonía-meningitis y hepatitis B.
